Quiero caminar senderos que mis pies imaginen en un trazado de barro con parras a mi alrededor.
Quiero mirar hacia mi lado izquiedo y saber que estas conmigo más allá de la distancia y de esta ilogica concepcion del hoy.
Quiero sentir hojas secas bajo mis narices y estar de guata en la tierra humeda sin miedo a resfriarme.
Quiero decir tu nombre sin el miedo a sentir rabia por la incomprensión de lo pasado, presente y futuro.
Quiero bailar sobre el cemento y bajo la lluvia sin paragua con mi mochila y mis zapatillas envuelta en eso que llaman locura y haciendo eso que llaman ridiculo.
Quiero acostumbrarme a decir te quiero.
Quiero atreverme a inventar.
Quiero mirarte por un instante en un segundo disfrazado de horas con globitos de jabón explotando en una taza de café.
Quiero sentir el olor a lluvia y caminar a pies descalzos por las hojas que no suenan cuando las piso.
Quiero guardarme un par de alegrías para contarte, cuando por fin dejemos de lado los malos ratos y podamos mirarnos sin causarnos daño.
Quiero no querer lo que dañe a este colibrí azul-rojiso ubicado a la izquiera de mi pecho debajo de un manto de piel.
Quiero probar esa mediciona que se prepara con una mirada, que se desprende de un abrazo, se celebra con una canción y se lleva ahí adentrito, muy cerquita del corazón.
Quiero que te quedes esta noche hasta que mis ojos se den por vencidos, y con un beso en mi mejilla me des las buenas noches...
No hay comentarios:
Publicar un comentario