Días plagados de emociones. De aquellas que muchas veces no te dejan ni respirar.
Responsabilidades que caen en mis pies y que nisiquiera alcanzo a comprender del todo. Noticias alentadoras de ese sueño que cada día voy construyendo. Una colmena plagada de abejas trabajando, cervezas conversadas de temas que jamás creí entender, silencios eternos, expectativas sobrepasadas y tambien minimizadas. Orgullos derrotados, pasos al aire sin cuerda ni ras de suelo, hechos que jamás pense hacer, miradas a contra sol que esperan un lugar para charlar. Paseo por rutas pasadas con recuerdos que se manifiestan en un par de lágrimas. Angustia de la más fisiologica que existe, recuerdos de los más psicológicos que existen...
cosas, dichos, letras, sentidos, palabras sin sentido, cosas dichas, y dichas cosas. letras sin principio ni final.
Y la makita deverá esperar un momento... sentada en un rincón. Las responsabilidades parecen agradarse cada segundo un poquito más, y la tan nombrada "Macarena Poblete" debe responder de la mejor forma, siempre lista, siempre dispuesta, siempre conn "si" y una sonrisa, siempre con la mochila lista para partir... de reunión en reunión.
Y la makita, ruega por un abrazo, y la makita llora por un descanzo... que dificil se vuelve aveces escalar tan alto. Que dificil parece aveces cargar con una mochila repleta "de deberes..."
Y hoy, "el querer" me hizo bajar la micro, y caminar... si caminar. Hace cuanto no lo hacia? (perdí la cuenta). Y entre esos pasos en silencio, me descubrí helada, a oscuras, con mi mochila plagada de colores y una noche oscura que amenazaba. Más me negue a correr... el viento en la cara me acariciaba suave y mis pies llegaron justo ahí donde un día como cualquiera un caracol nos dijo a los ojos... "lento, nadie los apura"
Y camine por esa ruta que hace 4 años atrás hacia cada día, donde las hojas de los árboles me esperaban cada mañana y el perro de la esquina ladraba a mi encuentro... camine con un nudo en el pecho y con un ayer que rogaba fuese más presente que nunca.
Y aun no alcanzo a dimensionar cuanto lleva mi mochila, cuan grande esta "Macarena" y cuan niña sigue aun la makita...
esa makita que no encaja con lo establecido, que habla sin pensar, llorar sin importar, que patalea por un apapacho, que escribe letras en un espacio por el solo placer de contarle a algo lo que siente, que espera sentada en un cartón, junto a cuatro pinceles, un marco de foto y un plumón.
Apapacho para la Makita!!!!!
ResponderEliminarÁnimo lokilla, como el manifisto de Colmena..."tenemos que concentrarnos en lo que queremos, soñarlo con fuerza y sentimiento...y el universo se encargará del resto"
Un abrazo gordo para ti ^^