...llegue con mi maleta a aquellas tierras, con un par de pies descalzos para caminar en la playa, una botella de vino cerrada y un par de sueños que no fueron mas que eso. Todo parecia ser una ilusion, una comedia barata que no alcanzó el umbral de la realidad.
El silencio aveces daña más que las palabras... y tu silencio sí que sabe ahogar esta ilusión, golpearla de frente y sin cautela... Desgarraste de mi vientre la ternura y junto con eso las ganas infantiles de abrazarte entre mis sueños y soñarte entre mis brazos... y en silencio, sin palabras de pretexto... dejando en claro que nada tenias que decir, ni hablar, ni reclamar... en silencio... como el paso de un anciano te marchaste... en silencio, casi imperceptible se retiro de mis paredes y mi piel.
Y el adios quedó vacío, sin limites ni acordes, sin canciones y sin nombre.
Y es que nada era como fue... o como creía que era.
Y sí lo admito... una vez más creí... aposte por tu cuerpo y por esas palabras que llenaban vacíos inertes que terminaron en nada. Y una vez más te creí... aposte por tu nombre y lo grite al viento con cuatro cartas en la mano... cuatros espadas que dañaron mi espalda, mi vientre y aqui cerquita de mi corazón.
Y corrí.. o escape, llamalo como quieras. Lo intenté una vez más y entonces te encontrabas a kilometros de esa ciudad maldita que creyó en nosotros. allí estaba el mar igual que siempre, y allí se alzaban los cerros como de costumbre. y el cielo no lloraba, tampoco el sol desierto que me abrazaba en la baranda. un par de pescadores empedernidos, mi morral y mis ganas, mi morral y mis guerras perdidas, mi morral y un millar de preguntas que ya entendí no tienen respuesta.
Valparaiso seguira siendo mi puerto querido, y el mercado ese lugar de encuentro de viejas amistades, el cerro alegre seguira paseando por mis fotos y el muelle barón guardando mis momentos de melancolía que me ayudan a crecer... los pescadores seguiran mirando mis pies, y la feria de las pulgas seguira escondiendo mis deseos de visitarla algun dia y sin más demora...
Y las palabras ahora habitan en mí por montones, se disfrazan de parrafos y hasta entonan melodías... sé que todo en esta vida ocurre por algo... sin tu precencia callada y borrosa, no hubiera apreciado la sutileza de un "te quiero", la ternura de un poema, los gritos de felicidad o la importancia de saber del otro.
Si algo aprendí de ti, es lo que no quiero ser, ni a lo que aspiro, ni lo que espero de quien comparta mis dias... ya ves, las cosas no son fortuitas... procurare evitar las heridas que me recuerdan tu nombre y no creer en alguien que solo aporte en mi vida un granito de silencio... de ese ensordecedor y tan malentendido silencio.
y las alitas renaceran, el corazón se hinchará después de haber conocido el silencio decidiendo seguir pulsando sangre al cuerpecito que volará sin duda, como el ave fenix!
ResponderEliminarte quiero