a flor de piel

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2012 Parte I

Comencé este año con la intención puesta en dejar que las cosas hablen/fluyan/muestren. Se me metió en la cabeza que Valpo es un buen lugar para eso y convencí a mi familia para que nos fuésemos a esos lugares. Resultó y esa fue la primera señal de que esto iba a funcionar.
A diferencia de varios amigos/cercanos, cerré este año con una sonrisa inmensa en la cara, "Fue un buen año, y te despido con dulzura 2011", me repetí una y otra vez mientras veía los fuegos artificiales del balcón. Y así lo recuerdo hoy, plagado de locuras de viajes INOLVIDABLES, de sonrisas únicas en esos viajes, de maletas al exterior y de familia, de enseñanzas que cuelan la piel, de deseos hechos realidad y de historias ya casi re-significadas (porque me niego a usar la palabra "olvidada). Fue un buen año... lo acabo con mi cartón que dice que se suma a mi "ser" la Psicología, con una experiencia laboral agradable y reconfortante, con nuevos compañeros de camino y con más amor y amistad hacia los que ya llevan años caminando junto a mí.

"Te despido con dulzura"

Nada planeado para este final, lo único que tenía claro era que mi querida Valpo me daba nuevamente el punta pie inicial en las primeras horas de este 2012, nada planeado y con ganas de MUCHA O TODA improvisación... así fue. Y así se desarrolló.

Las 12 en familia, como ya tradicionalmente se vuelve, las 12 con cotillon, con champagne y con calzones amarillos regalados, con 12 uvas para el año, con nuestras caras de expectación ante los minutos que avanzaban, con mi más fiel reflejo y con media hora de silencio realizando el recuento, ordenando mis necesidades y con el cielo allá arriba explotando en colores. Luego las sonrisas, luego los salud, luego los chistes y deseos, luego labial en los labios y mis condiciones cada vez que algo lo hago sin planes: "Si la micro no pasa en media hora, me quedo en viña".

Y la micro pasó en 10 minutos, y me cobró la mitad del pasaje, y no paró en viña, y me dejó en Valpo, junto a la Pancha, Una mujer que se convirtió en mi ángel mientras el Rodri me recogía en el lider. Y caminamos, y nos reímos y nos dijimos que nos extrañábamos y que era bueno habernos encontrado, luego me sumé a otro grupo, mi colega y sus 11 amigos, todo era fiesta y festejo, todo era colores en Soto Mayor, pachanga y ron, buenos deseos y fiesta, paseos en lancha por el puerto, fotos por doquier, gente en la calle abrazándote... el 2012 ya se siente en la Piel.

El 2012 comenzó y la mejor manera NO pensada ni planeada.



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