: Los chicos juegan en el parque, tomo la bicicleta de G. y mi querida amiga el auto amarillo pequeño que estacionaba en el lugar. "Que bueno poder concretar las ganas de salir a pedalear" me digo y comienzo rumbo arriba, hacia la cordillera, como tanto me gusta.
El pequeño autito amarillo me adelanta, me escolta, pasa por las veredas y desaparece. decido bajar el asiento de la bicicleta y mis piernas no se cansan, sigo cerro arriba, donde el aire huele a fresco y los árboles se encuentran amontonaditos.
Llego.
Una casucha de madero, con todo lo místico que eso incluye. Una puerta de madera, con todo el sonido que eso conlleva. Piso de tierra y cacerolas, hoyos en pared y olor a fresco.
Me detengo.
Una abuela me mira a lo lejos, me mantiene sentada en una silla y teje a crochet hilos de los más diversos colores, a mi espalda otra mujer de edad adulta. Me guía hacia un cuarto. Avanzo. La luz se vuelve tenue y solo logro descubrir una cocina con un enorme olla de greda, en su interior una especie de sopa me espera. Me acerco. Me acercan, a mis espaldas logro distinguir a la abuelita y a la mujer, esta vez tocando mi espalda. Miro la sopa... y sí en ella mi reflejo. Siento cosas en la guata que se trasladas a la realidad, y en mi brazo aparecen 3 fechas tatuadas que de un segundo a otro se incrustan en mi piel.
2004 - 2008 - 2011
La mujer me mira y con una voz más que conocida me repite una y otra vez:
"estás olvidando, tienes que olvidar, estas olvidando... "
Intento mirar mi brazo, que ellas sostenían y observaban, más no logro distinguir esta vez las fechas, la sopa allá abajo comienza a hervir. La tinta de las fechas comienza a desteñirse y las mujeres comienzan a rezar en voz baja un lenguaje que no conozco ni distingo.
- Me despierto -
2004, 2008 y 2011. Comienzo de la relación, término de lo que quedaba de relación, última vez que te vi. Fechas me hacen más de un sentido a la vez. Fechas que sinceramente me dejaron heladas cuando las recordé al momento de abrir los ojos.
Estos días han sido tan extraños. Ya cada vez menos y más consciente, comienzo a esbozar despedidas, aveces las disfrazo de falta de tiempo, otras tantas con nudos en la garganta, otras con el boton "eliminar" de facebook, otras con las manos rendidas y lágrimas en los sueños o lenguajes extraños o tatuajes de fechas... sea como sea, siento a flor de piel y sinceramente en todo mi ser, que algo esta pasando, que algo está cambiando, que mis expectativas estan transmutando y los "adioses", de pronto tienen tanto sentido en esa eterna paradoja de saber que pasará y de no querer, de pronto, que ocurra.
"estas olvidando, tiendes que olvidar", se, muy dentro de mí, que las abuelas del pasado, esas que solo cada mujer sabe distinguir, me vinieron a visitar, y en esa visita fueron claras, con palabras que necesitaba escuchar y lenguajes de otros tiempo que sé es mi misión descifrar.
Ahó por lo soñado,
ahó por las señales
ahó por este tiempo
y por los tiempoS que vendrán.
El arquetipo del Sabio hecho mujer...no son visitas, eres tú hablándote a ti desde un espacio de sabiduría =)
ResponderEliminarBuen sueño!! y salud por los nuevos tiempos, un abrazo!