a flor de piel

a flor de piel

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Creo que es primera vez en la vida que no me vivo un duelo sin importarme el mañana.

Tengo ganas de llorar, de detenerme, de gritar, de echarme en la cama abrazando mis rodillas, de sollozar tranquila y dejar que este dolor salga volando por mi boca y por mis ojos. Pero no puedo, no me lo permito, ayer tuve que enseñar a operadores de una fábrica sobre comunicación efectiva, hoy tuve que hablar 8 horas  sobre negociación, mañana tengo que aparecerme por la oficina y terminar el Viernes nuevamente en la fábrica hablando de la importancia de aprender a comunicarnos... que paradoja no? (Casa de herrero, cuchillo de palo)

Y esta vez es distinto, el tiempo no me alcanza y con suerte puedo disfrutar un par de minutos un cigarro a solas caminando por la ciudad... el "deber ser" me come y no veo alternativa, no la tengo, en mis patrones mentales no cabe espacio para flaquear... me auto convenzo que el sábado será un día de sanación, que el domingo podré llorarmela a concho que el lunes me permitiré no vestirme y quedarme en cama por largo rato y que el martes... del martes nada sé.

Hoy me desperté arrastrandome, me vestí y salí con el estomago apretado, hasta las piernas me tiritaban mientras bajaba el metro, hoy no se de dónde saqué fuerzas para pararme y hacer un taller, siempre he creido que cuando entro a sala, me visto de ese personaje convencido, seguro y didacta que moviliza gente y la convence.. hoy hubiera dado la vida porque me convencieran a mi, porque me inyectaran seguridad y de forma didacta me enseñaran a vivirme este proceso...

pero las cosas esta vez son distintas, no cabe el espacio para llorar ni para gritar por ahora... pero esta vez las cosas son distintas...






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