Avanza lento, silencioso, mira los puestos, las señoras, las amalgamas, los caballos que giran en la ciudad, observa la mano borrosa que atiende la fruta y salta de vez en cuando un pequeño pozo de agua verde.
Camina entre la multitud, bajo un cielo enfermo, camina entre todos ellos con un solo pretexto, camina entre esos otros, cumpliendo una promesa...
Los años pasan y las velas en la torta no dejan de sumar, él sigue visitando el mercado en busca de esos ojos a los que un día prometió volver a encontrar.
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Logra el paso entre botas y corses que no se ajustan a su querer, camina de prisa queriendo conquistar el tiempo y todos los espacios vitales entre un "fue" y un "sera". En su pecho el colgante de siempre, con cadenas de plata que llaman la atención de cualquiera.
Se desliza rápido entre un carretón y su bicicleta, bebe fotos y toma agua cada vez que el reloj se lo permite, de pronto se revalsa su estancia y en el silencio se permite ser inutil.
Camina entre la multitud, bajo un cielo enfermo, camina entre todos ellos con un solo pretexto, camina entre esos otros, y olvida la promesa...
El calendario pasa rápido y ella olvida que la suma no es regresiva, pasea por laderas, estancias y mercados sin percibir la diferencia entre esos lugares... visita el mercado de vez en mes olvidandose por completo de las promesas de antaño, de un par de ojos desconocidos y de esas velas que él cuenta en su nombre, por ella y por las pálabras dichas 40 años atrás.
34 años antes
atte.
un pedazo de los dos
atte.
un pedazo de los dos
:O
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