el sol tocandome al revés, mis ojos enredados en un nido de pájaro, el viento sopla en mis pies y los zapatos cuelgan del tendedor. Hojas sobre resistencia mapuche con dibujos de tinta cargada pasan la hoja en blanco y dejan huellas de un cristal semi-estructurado en la manta roja que veo allá en el suelo.
mi casa se cae, el azul es tierra, el cemento me cubre y la tierra está pegada con stick fick, el limón está a mi altura y el durazno con el par de ramas que le cuelgan quedó arriva de mi cabeza. la sangre llega a mi cabeza, mis huesos cuelgan de la ruda, mi pelo largo toca el cielo (que hoy es de cemento) y mis pies gastados tocan tierra (que hoy es gas azul)
y todo está de cabeza, y todo está vuelto alreves, todo gira 180° y jura pasar inadvertido.
mi cabeza está roja, mis piez azules, mis manos amarillas y mi conciencia mezclada entre los 360° del correcto andar de las cosas, que nunca son tan correctas y que no siempre andan como debieran.
Me encanto tu blog!!! llegue x casualidad se nota q llevas el arte y la poesia en ti.. saludos fraternales desde la Araucanía!
ResponderEliminarBelén P.